La Alta Costura, es la fórmula uno de la moda, hoy en día sólo la consumen unas 800 personas en el mundo y cada modelo tiene un coste, de media, de unos 60.000 euros.
El término de Haute Couture (Alta Costura) nace a mediados del siglo XIX de la mano de Charles Frederick Worth, un modisto de origen inglés que creó su propia casa de modas en París. Fue un creador de diseños de moda e impuso su criterio propio en lugar de realizar las prendas a petición de los clientes, como se solía hacer hasta entonces.
Para ello, necesitó mostrarlos de alguna manera e hizo que su mujer y otras allegadas, pues no estaba bien visto exponerse en público, exhibiesen sus diseños ante de una selección de clientas. De esta forma, las clientas hacían sus encargos y se les confeccionaban a medida. Worth, fue el precursor de los desfiles de moda.
Como tenía que innovar continuamente, se le ocurrió hacer dos colecciones al año primavera-verano y otoño-invierno, con lo que adjudicó un calendario oficial para la moda que se mantiene en la actualidad.
Además, Worth comenzó a firmar cada prenda para que fueran fácilmente identificadas y evitar las falsificaciones, como si fuesen obras de arte.
En 1868 un grupo de expertos parisinos (entre ellos Worth) crearon la “Chambre Syndicale de la Haute Couture” para regular y certificar la labor de los diseñadores de la alta costura. Desde entonces y hasta hoy en día, para ser considerado un diseñador/a o marca de Alta Costura es necesario cumplir una serie de requisitos bastante estrictos como son poseer un atelier en París con un mínimo de 20 empleados a tiempo completo, realizar dos colecciones al año (con unos 30-50 diseños) y mostrarlas en los desfiles de las semanas de la moda de la Alta Costura, los diseños tienen que estar confeccionados a mano, sin ningún error y la exclusividad de vender un diseño por continente, entre otras exigencias.
Como ejemplos de marcas de Alta Costura tenemos Chanel, Christian Dior, Jean Paul Gautier o Schiaparelli entre otros.
En la actualidad, pocas casas de moda cumplen todos estos dictados y no pueden ser considerados como Alta Costura, aunque existen muchas marcas que realizan prendas de altísima calidad de forma artesanal que han decidido trabajar sin la presión de este estricto certificado como Versace o Yves Sant Laurent. Reciben el nombre de Alta Moda.
Por lo tanto, consideramos una prenda de Alta Costura a la que está creada por un diseñador de prestigio, confeccionada desde cero, primordialmente a mano, con materiales de gran calidad y con las medidas exactas del cliente de forma exclusiva. Para ello, la firma tiene que estar certificada por la Chambre Syndical de la Haute Couture.
La Alta Costura es una expresión artística y la tenemos que entender como obras de arte que llevaremos puestas.